Sinopsis
A lo largo de la presente investigación, el autor de Comercio sexual busca describir y analizar el complejo mundo de la prostitución así como dar algunas claves de comprensión del mismo. Un mundo en el cual se mezclan el escenario de la trata de personas y del crimen organizado y el de la libertad y la autonomía de ciertas personas, conocidas en Europa como trabajadores sexuales. Un mundo en el cual interactúan también personas ejerciendo la prostitución, proxenetas, explotadores, hombres y mujeres clientes.
Por un lado, Comercio sexual evidencia la prostitución como fruto de la coerción de los seres más vulnerables que son las mujeres, los niños, las niñas y los adolescentes, pero cada vez más los hombres también, y presenta las modalidades de la explotación sexual comercial. Por otro lado, rescata el imaginario y la vivencia de unos seres, llámense prostitutos o prostitutas, escorts, acompañantes, damas de compañía, prepagos, pico y placa, gigolós, trabajadores sexuales, que afirman ejercer una prostitución libre, en varias ciudades de Colombia, América Latina y Europa. Esto con el fin de aproximarse a las prácticas, comportamientos, imaginarios, y representaciones de unas personas que reivindican esta actividad como el ejercicio de su propia libertad y autonomía laboral.
En la Unión Europea, a mediados de los años 1990, gracias al apoyo del fuerte lobby de la industria del sexo, estos grupos de personas lograron que el ejercicio de la prostitución libre, por oposición a la prostitución forzada, se pudiera convertir en una actividad laboral como cualquier otra y que los Estados miembros les reconociera sus plenos derechos como individuos y trabajadores. Es el caso en Holanda, Alemania, Bélgica, Austria y Grecia, por ejemplo.
Pero, ¿hasta qué punto, la prostitución, es decir el comercio de los cuerpos humanos, de la sexualidad remunerada, se ejerce realmente de manera libre, sin dejar ninguna secuela, nunca, en la mente y los cuerpos de las personas que la ejercen? ¿Hasta qué punto se toman realmente en consideración los intereses de las personas que la ejercen, por encima de los beneficios generados por los hombres y mujeres clientes, siempre reyes y reinas en la sociedad de consumo que conocemos hoy en día?
Sin pretender dar una respuesta definitiva, Comercio sexual permite familiarizar a los lectores con estas principales problemáticas y, desde la sociedad colombiana, ahondar en un debate ya abierto: ¿cómo el Estado, el Gobierno y la sociedad civil piensan abordar la realidad de la prostitución y concretar su acción mediante la formulación de políticas públicas que permitan garantizar las libertades del mayor número de sus ciudadanos?
Esta nueva edición, extensivamente corregida, complementada y aumentada en capítulos nuevos, pretende dar una visión de la dinámica del comercio sexual en el mundo.